Sobran ganas

Que te sobran ganas 
y te faltan huevos.
Que te invade el miedo
y no pones remedio.
Arriesgarte no está en tus planes
por lo que puedas perder.
Estúpido por no ver que,
precisamente por no arriesgar
estás perdiendo más 
de lo que podrías ganar.

BAJO CONTROL

Vamos con pies de plomo,
con el freno echado.
No se vaya a enamorar,
o ¿no me vaya a enamorar?
Nos aseguramos de no ser nada,
Y a la vez queremos ser algo.
Daños pasados convertidos en muros
que nos tapan la vista hacia el futuro.
Olvídate de planes.
Deja que todo fluya,
que nada influya.
Mira como resbala entre tus dedos
eso que pensabas bajo control.
Respira profundo.
Vive.

LA MIRÓ

Y la miró. 
Y el tiempo comenzó a ralentizarse 
a la vez que su pulso se aceleraba. 
La miró y no había nada más. 
Todo el ruido ensordecedor de la calle 
disminuía por momentos. 
Todo aquello que la rodeaba 
comenzaba a desenfocarse. 
En su cabeza no había nada 
que pudiera distraer su atención de ella. 
Ahí supo que a él, 
que renegaba del amor, 
se le fue colando poco a poco 
el aroma de su perfume 
a través de cada poro de su piel. 
Ahí supo que sin ella darse cuenta, 
ya le tenía para siempre.

FUGAZ

Sonó el pitido del metro

y entraste corriendo en mi vagón,

chocándote de bruces conmigo

y mi café ardiendo.

No parabas de disculparte.

Yo iba de blanco

y me lo tiraste encima.

Te miré a los ojos.

Sonreíste tímidamente.

Conexión instantánea.

CIU. Mi parada.

Me voy corriendo,

como siempre llego tarde.

Resacas

Domingo de resaca.

Despeinada y maquillada del día anterior.

Camiseta del atleti y nada más.

Aún así; era preciosa.

“Y que todo el Calderón se lo chille”

Repasa la noche anterior.

Demasiado tequila.

“Buf, no vuelvo a salir”

Resacas de alcohol. De reggeaton. 

De pizza a las 7 de la mañana.

De bachatas con desconocidos.

De hileras de chupitos.

Ibuprofeno y manta mientras ve “El mago de Oz”

Cae rendida. Ni siquiera le da tiempo a llegar a la parte en color.

Lunes de nuevo, casi sin darse cuenta.

FACHADA

Todo le daba igual.

Tres copas en una discoteca y cuatro besos apasionados.

Después dormía hasta las dos y no escribía.

Ni siquiera miraba sus mensajes por si él le había escrito.

Le daba igual.

Chica de corazón rocoso y mente clara.

Se ilusionaba y seguidamente se tropezaba. 

También le daba igual.

Se levantaba y se sacudía el polvo.

Pura fachada.

Pues en las noches más frías de Enero empapaba su almohada de gotas saladas.

Harta de cargar con su armadura a todas partes.

Lluvia en sus pestañas.

Al final del día 

Me gustan esos días es los que me despierto de manera natural.

Sin el estruendo de la alarma de mi móvil.

Y me gusta que huela a tostadas recién hechas.

También que no tenga ninguna obligación y que aún así me cunda cada momento.

Porque al final del día, te metes en la cama y empiezas a pensar en los pequeños detalles.

Estrenar unos zapatos y que no rocen,

Coger un taxi y que te deje elegir tu emisora favorita,

Recibir un paquete que hacía meses que esperabas,

Una bañera llena de espuma y sales,

Escribir en el vaho de los cristales,

Que los calcetines ya estén emparejados,

Llegar a la cima de una montaña y respirar profundamente,

Que pongan tu canción favorita en el mejor momento de la noche…

Ya sabes, esos pequeños placeres que te hacen sonreír.

ARTE

La típica que lee poemas en el metro y se pasa la parada.

Esa que carga con la cámara a todas partes.

La que se tira una tarde viendo películas aunque no sea durante un domingo lluvioso.

La típica que antes de salir de casa mete un boli y una libreta en el bolso por si le llega la inspiración.

La de la música en sus oídos allá donde va.

La que tiene la certeza de que el arte es un salvavidas y que por lo tanto; tú eres arte.